domingo, 20 de julio de 2008

CONTRA MAS BUENORRO, MAS GILIPOLLAS…

Alba, 27 años, trabaja de cajera en un supermercado.
La pobre chica estaba emocionada por sus vacaciones de verano, iría a pasar quince días a la casa de la playa de una amiga. Lo más emocionante de todo aquello era que en esas vacaciones estarían con ellas Juan y Kiko, Juan estaba enrollado con su amiga y Kiko lo estaba con ella desde hacía unos meses, eran lo que se llaman “polvo amigos”.
Era la primera vez que podría mantener sexo los dos juntos en una cama sin pensar en el tiempo, pues solo compaginaban una hora entre semana, pues los horarios eran incompatibles y los fines de semana el trabajaba en una discoteca de portero, pero estos quince días eran decisivos para que los dos decidieran ser pareja formal.
Todo era genial, el comer ensaladas y filetes de pollo le hizo a Alba que tuviera un tipito muy mono para ponerse el fantástico “trikini” que se compro hace un mes, lo mejor era que Kiko se había puesto más bueno desde hacía meses que no lo cataba, aunque se había vuelto un poquitín prepotente y metro sexual, pero por tener encima al moreno (como ella lo llamaba) no importaba que fuera tan exigente consigo mismo.
Llegaron a la casa de la playa y decidieron instalarse cada pareja en su cuarto, Kiko cerró la puerta con pestillo y se abalanzó sobre Alba, con la mala suerte de que ella estaba colocando su ropa en el ropero y el impetuoso de Kiko le hizo caer dentro de él.
Aun así, mantuvieron sexo, bueno ellos dos y el chichonazo que tenia Alba en su cabeza, la dolorida chica pensó en que un tropiezo lo tiene cualquiera, pero cuando vio a Kiko “lloriquear” por olvidarse sus cremas de todo tipo de zonas del cuerpo, esto le hizo levantar una ceja a Alba en plan <<¿Este número es de coña no?>>.
Intento tranquilizarse y pasar esas tonterías del que podría ser su futuro chico, pero los días pasaban y todo iba a peor, Kiko demostró ser un niño mal criado de un metro noventa y cuerpo de semi-culturista y la verdad eso no encajaban para ella (bueno y creo que para nadie), sus bromas eran pesadas hasta el punto que un día dando un paseo las dos parejas, se le ocurrió ponerle la zancadilla a Alba la cual se cayó en una calle atestada de gente, el se partía de risa, pero eso a ella le hizo entrar en cólera, pero respiro y pensó <>. Cinco días antes de terminar esa tortura de vacaciones, la amiga de Alba conto al grupo su historia de un tío con el que se acostó y que estaba depilado entero, menos la raja del culo y eso le hizo a ella no volver a llamarlo por el repelús que le daba eso (un poco excéntrica, pero hay gente así de radical). Kiko fue al cuarto de baño y llamo a Alba, esta fue a regañadientes, cuando llego, él le pidió que cerrara la puerta, al volverse ella al cerrarla, vio una imagen grotesca, Kiko en pompa con la raja del culo llena de pelos negros y enormes, le dijo que era muy importante para el que hiciera eso dándole una maquinilla de afeitar.
Alba lo mando a tomar por culo y decidió irse de allí pidiéndoles disculpas a su amiga y dándole las gracias por todo. Alba no volvió a ver a Kiko, el cual avergonzado no volvió a verla, con esta historia os hare la misma pregunta que le hice a quien me la conto.
¿Merece la pena aguantar a un tío como Kiko por muy buen cuerpo que tenga y folle del carajo? Desgraciadamente hay tías que si…y eso es triste.

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